lunes, 18 de septiembre de 2017

She wears red.

There's not a way out
the path's showing itself.

Let's try to hide,
behind a curtain of smoke,
between your wrists I feel
the warmth of a stroke.

Come ride with me
we'll lean towards the end,
we'll meet the woman in red.

And you'll have to run no more,
for the ages have passed
and the light can no longer hit you.

With her clouded eyes,
with her purple smell,
can't you see that she wears red?


domingo, 10 de septiembre de 2017

Liquor store.

Es una lucha constante.

Se me ha perdido el norte. O puede que me lo haya escondido otra vez. Jugar a ganar entre tramas perversas suele tener esta clase de consecuencias. Los prolegómenos son peores.
Si fuera fácil no me haría gracia.

Me muevo por ver la partida desde arriba, como un ente externo, mientras te escucho poner canciones tristes de las que nunca pones. De las que dicen más de lo que quieres que se sepa. De las que tiñen de rojo la coraza de la que has decidido hacer gala.

Lo bueno es que el fracaso se me ha vuelto más acogedor que el juego. Lo bueno es que me he cavado mi propio pozo, ganándome el puesto más tranquilo sobre el tablero.
Que yo sé que lo tuyo es ser rey y admiras al alfil y los movimientos entresijados de tu reina. Pero la importancia del peón la ven pocos. Nadie ve intensidad en el nudo de la historia, solo hay avidez por el desenlace. El peón es el medio directo al jaque.

Es una lucha constante,
una meta fuera de mi alcance.

Blindsided.

Febril.
Nitrógeno.
No quiero saber nada.

Cuando éramos críos y la vida empezó
nunca hubiera supuesto
que la caída sería el trayecto.

Obtuso.
Hecatombe.
La ignorancia es premisa.

Guíate por pretéritos,
predetermínanos al averno.
Pues siempre hay un abismo más pronunciado que sobre el que te balanceas,
siempre devolviéndote la mirada,
siempre rozando el casi.

Ruin.
Suelo.
Sería la más feliz si te quedases para el té.

Deja que escuche lo que no quieres decir,
deja que asuma mi plata en el podio,
deja que me deje.

Aromático.
Ruido.
No quiero hablarte más.

Las gotas suenan
y las gotas caen.

Y no me mientas
que yo al fin sé que el agua en la luna no hace ruido.

Cortinas.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Oblivion.

La verdad es que a veces me olvido de admirar la calidez del instante. Es algo de lo que no me doy cuenta hasta meses -o años- después. Cuando ya es tarde. Cuando las gracias ya no se dan porque son muy de psicópata obsesiva. A lo mejor me va mejor si voy aceptando eso último como premisa para todo lo que pienso. Lo que pienso fuera de tiempo.

Ahora mismo me apetece recuperar tu hombro mientras Russel Crowe escribe ecuaciones en las ventanas, de fondo, creando atmósfera. Como si te hiciera falta. De vez en cuando te dejabas querer.

Me gusta hacer gala de muchas cosas. De mi capacidad para soportar enormes cantidades de dolor sin rozar umbrales críticos, de lo patosa que soy, de lo bonitos que tengo los pies o de los pocos miedos que me han tocado. Pero lo cierto es que soy una persona profundamente asustada.
Miedo a los lugares demasiado iluminados, miedo a los peces, miedo a los insectos, miedo a mí, miedo a lo que no puedo analizar racionalmente, pero especialmente: miedo a no recordar.
Más que las películas de Dolan me gustan las mías. A alguien tenían que gustarle. Reproducir recuerdos como si fueran diapositivas es uno de esos pequeños placeres que me hacen sentir culpable; pero si de otra cosa me puedo jactar, es de nunca olvidar los detalles. Los detalles que no importan como las canciones que ponías entre humo y cosas rojas.
He visto más de lo que se supone que debería ver, y sobrellevar imágenes pesa mucho más que la bola y la cadena.


No me mires mucho que soy efímera y me gasto. Como los libros manoseados que se caen a trozos por leerlos con demasiada avidez.

Olvídalo.

lunes, 31 de julio de 2017

Horizonte de sucesos.

Desplázate despacio,
las hipótesis son todas falsas.
Pero nosotros somos la explosión.

Matamos a los ojos
en la cara del cielo
mientras me niego a aceptar
el crujido de la cocaína en tus huesos.

En un instante está
y al siguiente se va
efímero y mortal,
persistente y rapaz.

Deprédame entre espinas
úsate de tinta.

miércoles, 19 de julio de 2017

If I get high.

Muerta, muerta, muerta.

Siempre en constante búsqueda.
Ávidez por lo intuitivo.

Hedonismo y narcolepsia,
ponme a Chet Baker bajito
que siempre mejor si puedo oírte a ti también.

De nuevo los ciclos se muestran desnudos,
negándose a refugiarse en zonas de penumbra emocional.

¿Sabes que solo sabes correr?
Supongo que es algo más que tienes que enseñarme sin palabras.

Yo pongo la pólvora,
tú trae la traición.

viernes, 14 de julio de 2017

He isn't true, he beats me too.

Permíteme que dude
de tu consciencia etérea
escondiéndose en mi nube.

Traté de destapar
lo que no querías dejar ver,
y ante semejante paisaje
solo supe correr.

Pues es por algo por lo que lo oculto
rehúye al juicio determinante
de tu ojo adulto.

Quizá la simplicidad resida
en el medio de tu centro
perdida y hundida,
sumergida en un momento
en el que ya no eras el guía.

Pero prefiero que te vayas, 
prefiero el lastre en singular.
Júrame no volver,
prométeme no ceder
al acelerado grito del que solo sabe caer.

Proclamo avaricia
en un mundo sin sesos.
Admiro armonías
mientras chocan tus huesos.

Denuncio cobardía
en un mundo sin besos.

miércoles, 21 de junio de 2017

Fate.

No me hacen mucha gracia las predeterminaciones. Es como que destrozan todo a su paso. Le quitan el encanto todo a las cosas. Mirad Jesús, acabó en la cruz por una de estas.

Bajo mi punto de vista, las profecías dejaron de estar de moda en el Renacimiento.
Nostradamus nos dio pal pelo para qué negarlo. No sé si me hace más gracia el fin de el mundo o yo diciéndoos lo que está de moda y lo que no. De algo hay que morir ¿cierto?
Que esa es otra, vaya trolas que soltaba allí el Michel -he buscado el nombre de pila de Nostradamus en Google- tanto intentar vaticinar tragedias y luego no daba ni una, se equivoca de año y de década y aún así le dábamos todo el bombo y luego nos quejábamos de que se lo tuviese tan creído, pues perdona que te diga Miki, pero yo hace diez años aún no sabía que existías y no es lo mismo poner en un examen de historia que la Revolución Francesa empezó en 1799 porque empezó diez años antes. Te prometo que no. Te lo predigo. ¿Lo vas captando? Acepta los errores.
Pero no te vengas abajo. Creo que la clave está en que le des un enfoque diferente a tu trabajo. Explica cosas más simples o dictamina acontecimientos más banales porque tanto apocalipsis cansa. Un poquito vale, pero los cántaros se rompen de tanto ir a la fuente. Aquí la única autorizada para repetirme con mis ansias de inexistencia soy yo.
Ahora explícame por qué el ácido sabe ácido y cómo se sabe si algo que sabe ácido es actually ácido. Quiero respuestas. Deja de coaccionarme con predecirme tragedias que ya voy servida para dos vidas.

Y tú, mira, tú que te empeñas en decirme lo que quiero y lo que no porque, evidentemente, lo sabes mejor que yo y a mí me conviene hacerte caso debido a mi escasez de juicio, a ti te vaticino escribir frases motivacionales hasta el fin de tus días.

Qué fatalista. Soy Nostradamus.