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Jazmín.

Tengo la dichosa manía de ver siempre todos los posibles significados que tienen las cosas.
Las que haces y las que no.Todas las opciones acompañadas de todos los caminos que estas pueden recorrer se agolpan entre mis sienes y se montan una fiesta ellas solas, rompiéndolo todo y yéndose sin fregar los vasos.
Muchas veces, también se dan besos y se entremezclan entre ellas, porque su motivo de existencia es, de forma exclusiva, triturar la calidad de mis perspectivas.Y a mí me gusta fluir. Siempre. Que mis pies se deslicen solos hasta que dejen de rozar el suelo.
Y esta dichosa manía mía solo me deja con la miserable opción de brindar con todas las desdichas e hipótesis.No quiero imaginar esto, pero seguro que todo esto me esculpe y me define y es siempre mejor dejar todas los cabos sueltos, aunque en las pelis no me guste nada -me guiñas un ojo desde la esquina más alejada de la habitación-.Y sé que tengo que parar de avanzar, porque el agua se torna demasiado fría cuando te acercas a…
Entradas recientes

Espejo.

Soy mis propios ojos,
a veces me veo tal y como soy
y otras, tal y como quiero ser.Sangro en compases alternos,
pero procuro utilizar el carmesí para todo;
paredes, luces, labios.Fuera de mí, no veo nada,
en la penumbra todo es posible
y no me gusta limitar.
Te.Nunca digo lo que pienso,
solo cuando duermo
acabo las frases que nunca empiezo.También cantando digo cosas
aunque para saber dónde buscar
necesitas más de lo que tienes.Lo que nunca debes creerte
son mis gritos,
pues lo único que quieren decir es:
"me duele".Porque, al final,
soy musa y soy mortal.

Camelia.

Me paso el día soñando despierta,
Morfeo se empeña en mirarme siempre a deshora y matarme dentro de mi propio letargo. Y a veces también fuera de él.Pienso en cómo mejorarlo todo -para ti- y, aunque no quieras verlo, te prometo que es fácil y solo se derramará un mínimo de sangre, pero alguien siempre tiene que morir y no siempre voy a ser yo.
Va en contra de las leyes de la probabilidad por lo menos, ¿no?Pero qué bonito es pensarte fuera de tu jaula, girándote solo para revivir la epifanía de descubrir la llave debajo de tu lengua.
Eres yo. Tu cárcel es mi cárcel. El paralelismo más jugoso de la historia. Y el más trágico.Sé que un día te veré aparecer de la nada y no te darás miedo.
Y ya no sé si podré esconderme de tu mirada perdida, creo que un día de estos vas a verme desnuda de verdad.
Y nadie te ha invitado a entrar.
No aquí.

Narciso.

Me anestesio de forma constante.Todos los días son una basura recalcitrante que yo misma me sirvo en el plato para dejar que disfrutes de la azarosa tarea que reside en intentar empujar semejante bazofia existencial hacia abajo y por mi esófago.Como Malcom McDowell, maniatada y estupefacta mientras me suministran mi propio trauma con un catéter.
Y no, no me gustan las tiritas.
Que hagas mella sobre la malla inquebrantable que me refugia me pone de malas.Creo que mis venas son bonitas.
Son azules y pequeñitas, frágiles como las que más, se rompen y convulsionan sobre el suelo corrupto que es mi piel.
Las de casi todo el mundo son verdes.Lento y doloroso, evitando el tirón, Erik Satie me dice que me deje de melodramas, que él lo pasó mil veces peor.
Y en mi menor.Por lo menos no estoy sola,
siempre me acompaño para verme caer y tropezar porque, sí, ya estoy de bruces sobre el charco antes de que llueva.
Con las pestañas mojadas y el pelo pegado a las mejillas.No me gusta tenerte suelt…

Cristantemo.

Crisantemo.No te lo pierdas,
tiemblas y te retuerces como una lombriz sobre el asfalto en pleno agosto,
perdido y sin rumbo,
dándolo todo y perdiendo más.Todo va de ti,
no hay tablero porque el tablero eres tú
aunque ni siquiera te hayas parado a cuestionarte,
aunque la nada siga avanzando sin ti.Puedo evadirme y escaparme,
apagar y encender partes de mí,
dejándome a mí
y dejándome a ti.Pero esto tiene que morir,
tiene que parar,
que quedarse debajo de alguien que no seas tú.Y puede que ella llore,
y puede que me desquicie,
¿pero por qué tienes que mentirme y no vengarte hasta que no cosechas lo que siembras?Y puede que ella resurja,
y reclame el suelo que ocupas,
el aire que usurpas,
el vacío que irradias.Y puede que ella se me lleve consigo,
¿pero qué sentido tiene bailar con zapatos?

Acacia.

Parte de mí se quedará siempre contigo,
rindiendo pleitesía a tu esternón.
No sigue ya mis órdenes,
y de tanto invocarla he perdido la voz.
Como un brazo amputado,
dando coletazos incluso cuado la sangre no fluye por él,
así eres y así soy.
Sedientos y ojerosos,
en busca de lo que solo trae desgracias,
de las vides y de las sentencias.Y mientras me digo lo mismo cada mañana, tú me preguntas que qué será de mí si ni el fuego para esta hemorragia.

Boreal.

Soy casa para ti,
soy la luz verde al otro lado del lago.
Como guía y como faro,
refugio a todos excepto a mí.

Sangro a destempo,
la hiedra corre por dentro de mis venas
intentando colonizar lo poco que has dejado sin mácula,
bajo hipnosis y rabia.

Entre tus costillas vivo yo,
y aunque no puedas oírme -nunca-
siempre canto contigo,
escuchando las únicas partes de ti que solo se sienten desde dentro.

Me ahogo cada vez que lloras,
incluso cuando no te dejas,
incluso cuando no lo notas.

Tu conciencia es un hierro al rojo vivo,
que desvía a todo lo que intenta entrar
menos a mí.
Yo ya estoy dentro.