Ir al contenido principal

Entradas

Fácil vivir.

La desgracia se propaga por el agua
a la misma velocidad de tu partida,
se arremolina entre dagas
que asesinas admiran
a la lluvia caer antes
de que empiece a llover.Esta guerra es un prólogo inconcluso
una balada triste
que amenaza con mantenerte recluso
de los pecados que viste.Enviarán sus condolencias
duques podridos,
reyes mimados
y ecos vacíos,
me oiré buscarte
aprentando puñados de arena
solo para ver su recurrencia.Encontraré de todo menos el éxtasis.Muerte, luz y sombra,
ira, paz y penumbra.Nada que no persigas,
nada que no vivas.
Nada que no sujete el gigante Atlas,
que con ayuda de Axis,
te permite negarme
y aún así girarte,
para verte marchar.
Entradas recientes

El odio a las Moiras.

Cede,
duéleme,
que no me sirves si no palpitas,
que solo lloras cuando te marchitas.La felicidad solo conmueve
cuando es la lágrima quien la porta,
cuando toda puerta se cierra
y la sonrisa, al acecho,
descubre que todo es un juego
y que en él,
nada florece.Pues nacer es la meta,
y vivir,
el transcurso,
solo se vuelve insulso si es sin tu impulso.Recuerda que el camino solo se hace largo,
porque las huellas que persigues,
son también tus huellas.Precede,
desplázate,
que si llueves no mojas,
que si caes no te arrojas.

Esmeralda

Tus miedos son reales.
Tus miedos son reales.
Tus miedos son reales.Me torturo,
siempre.
En pasado, presente
y futuro.No quiero decirte esto.
No quiero decirte esto.
No quiero decirte esto.Lates como el cáncer
informando de que estás donde estás
cuando toda cura se vuelve letal.Hablar es barato.
Barato.
Barato.Brillas por tu ausencia,
eres un cuchillo
que roza con su filo
el ennegrecido hilo
que te sostiene en vilo
ante el profundo abismo
que separa al que muere
de lo vivido.Quiéreme.
Quiéreme.
Quiéreme bien.Te lo contaré todo
cuando mis pestañas atraviesen,
húmedas y frías,
la fina tela del sudario
que fallará en cumplir su por qué.

Treat

La sangre es el camino al alma
a capa y espada,
entre pared y daga,
las rutas cambian y la luz se apaga.Un veredicto sin juicio,
una sentencia sin esbirro,
condénote al olvido
y al yunque adormecido
del poderoso suspiro
que arrebata las esencias arraigadas en el ser.Se ciñe sobre él como una sombra
camina a su lado en silencio,
expectante siempre al cambio,
al solsticio
que sumergirá en un coma inconcluso
a la inmaculada virtud de la astucia.Perdono y olvido,
rezo y concluyo.

Quien bien te quiere.

Hay heridas en mí,
hay lesiones en abismos recónditos,
vienen de la nada,
pues la nada son,
y solo lloran cuando quiero oírlas,
cuando las admito.Cansada de tus rebotes,
varada en una playa sin agua
capaz solo de observarte,
concentrada,
en tu afanosa tarea.Trozo a trozo
vas cogiendo lo que quieres,
lo que no quieres en mí,
y en su lugar
dejas que habite la acidez de la sal.Y mientras me agazapo,
abrazando mis rodillas,
en una esquina de la celda que tanto amas,
una sonrisa de satisfacción
se atreve a delatarte desde detrás de tu máscara.

Carta a Astaroth

Nada dura.Siento mucho tener que estar matándonos antes de tiempo, pero la paranoia gana y los equilibrios son muy inestables.Sígueme, te sacaré de esta nube.Con cada frase que nace de mí, necesito borrar dos y así me voy vaciando.
Necesito el drenaje más que el licor.
Ya no ardes lo suficiente,
ya no quemas sin aliciente.Mi piel es fina,
mis brazos son débiles,
mi pelo es frágil,
pero mis rodillas,
a raíz de caer una y otra vez,
son más fuertes que tu ego.¿Qué esperabas de mí? Es un domingo triste.
Para Vincent, la tristeza nunca llegó a acabarse.
Para mí, todo acaba.Tú también.