martes, 20 de mayo de 2014

Metamorfosis.

Todo avanza tan sumamente deprisa que me asusta.
Tengo miedo a cualquier cambio de variables. Al mínimo giro de acontecimientos. A cualquier desajuste.
Los cambios siempre provocan más cambios. 
Si la temperatura varía, el sistema se ve afectado.
Y parece ser que esta es la palabra central "cambio", y sus consecuentes derivaciones léxicas.
Todos cambian y evolucionan, y yo sigo aquí; con mis contras.
Pero no me malinterpretéis, sigo estando a favor de Darwin; el problema es que considero que he llegado a un punto en el que mi propia mente ha adquirido todos los mecanismos esenciales para desarrollar eso a lo que llaman "pensamientos". Y me da miedo tener el arma de pensar.
A veces, estar encadenado es mejor que estar libre. Y yo no quiero desencadenarme de mi propia niñez. No quiero pudrirme en ese mundo de "mayores" al que todos queréis pertenecer. 
Prefiero ver cómo las flores de papel crecen en las paredes de mi ático lluvioso.
Loca para algunos; Gregorio Samsa, para muchos otros.

"Mi miedo es mi sustancia, y probablemente lo mejor de mí mismo".