jueves, 16 de febrero de 2017

Sfumato.

Mejor si no llego lejos.

Tampoco es como si estuvieses yendo a ninguna parte. No conmigo.

Tengo demasiadas canciones para el otoño y demasiadas pocas para el invierno.

Limitas hasta al folclore. Pero no más que a mí.

Octubre solía ser más difícil que el resto. Hasta que llegas a Enero.

No me desequilibres los esquemas si no quieres que me tambalee. A ningún trapecista se le hacen esas bromas. Y menos al que no tiene red.
Yo no tengo red.
Jugar con red es como tener un comodín y los comodines disuelven los contextos.
Tú sí que tienes. Sé que tienes. Lo que no sé es cómo identificarlos. Ni dónde los escondes. No eres de los que utilizan las mangas para todo así que supongo que encontrarlos va a ser un poco más difícil que ojear en lo obvio.

Aunque lo más probable es que eso solo sea lo que yo me cuento. Al fin y al cabo, mía es la recaída y la adicción. Seguiré siendo la que siempre pierde, pero es mi elección. Tú sigues siendo el títere. Mis desviaciones no te pertenecen. Solo yo puedo guiarlas.
Solo yo me recrimino.

Antes de que me dé cuenta, será Julio otra vez y podré mover mis fichas en el juego feliz.

Aunque las hojas siempre vuelven a caer. O yo.

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