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Tears and blood.

Mi vista está nublada por motivos más que obvios 
y las musas parecen haber perdido todo el interés en mí.

El dolor escarlata está presente 
como único recordatorio de que soy, aún,un ser sensorial.
Y sensible.
Y vulnerable.

El camino fácil cada vez parece más fácil.
Dudo que está vez sea igual.
Tengo la certeza de que va a llevarme consigo.

No quiero saber nada 
y a la vez necesito conocer los prolegómenos a semejante hecatombe.

Ha sido demasiado poco tiempo 
y las historias que se repiten tienen un impacto más grande
a medida que crece el número del episodio.

Quiero salir de mí.
No puedo asimilarme por completo.

Se me está cayendo el cielo encima
y ya no veo ni una sola luz,
ni una sola nube.

De nuevo
no puedo respirar,
pero sé que va a ser diferente,
sé que Hades va a recibirme 
con los brazos abiertos
como siga sintiendo todo en forma de hipérbole.

Los opiáceos se han terminado.

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